ANTICUERPOS ANTI-P RIBOSOMAL EN LUPUS ERITEMATOSO SISTEMICO:
EVOLUCIÓN Y PRONÓSTICO
Barbaglia AL., Gonzalez Lucero L., Gandur MV., Guardia M., Spindler W., Bellomio V., Berman H., Sueldo R., Berman A., Lucero E., Spindler A.
Servicio-Posgrado de Reumatología, U.N.T. Hospital Ángel C. Padilla, Tucumán.
Los anticuerpos anti P Ribosomal (Anti-P), dirigidos contra tres fosfoproteínas: P0, P1 y P2, presentan una prevalencia en Lupus Eritematoso Sistémico (LES) que oscila entre 6%- 46%. Hasta el momento es discutida su asociación con distintas manifestaciones de LES como compromiso neuropsiquiátrico (NP), nefritis, hepatitis, LES juvenil, SLEDAI y presencia de otros anticuerpos como anticoagulante lúpico, anticardiolipinas, anti DNA y anti Sm.
Objetivo: Determinar la evolución de pacientes con LES según la presencia de anticuerpos anti-P ribosomal.
Materiales y métodos: Anti-P fue evaluado en 59 pacientes consecutivos con LES (criterios ACR) por ELISA (QUANTA-LiteMR Ribosome P). Los resultados fueron clasificados en: negativo (<20 U), positivo débil (20-39 U), positivo moderado (40-80 U) y positivo fuerte (>80U). Los pacientes fueron seguidos y evaluados bimestralmente. Las variables estudiadas fueron: edad, sexo, tiempo de evolución de la enfermedad, muerte, manifestaciones clínicas, de laboratorio y compromiso neuropsiquiátrico (ACR 1999) al momento de la determinación de anti-P y en el seguimiento. Análisis estadístico: test chi cuadrado, test exacto de Fisher.
Resultados: De los 59 pacientes iniciales, 15 fueron anti-P positivos (25.4%) y al momento de la determinación, anti – P no se asoció a compromiso neuropsiquiátrico (p =NS).
Fueron seguidos 48 pacientes durante 5.4 ± 1.15 años, 43 (90%) mujeres, edad media 34.7 ± 12.6 años y tiempo medio de evolución de LES 6.7 ± 5.7 años al momento de la determinación de anti-P. La edad media al último control o muerte fue 39.7 ± 12.1 años. Doce (25%) fueron anti P-positivos; 3 presentaron manifestaciones NP previas a la determinación del anti P, 3 al momento de la determinación y 4 posterior a la misma ; de estos últimos, 3 habían tenido manifestaciones NP previas.
Treinta y seis pacientes (75%) fueron anti P negativos; 9 presentaron evento NP previo, 6 al momento del anti P y 7 posterior al mismo; de estos últimos, 5 tuvieron manifestaciones NP previas. Dos pacientes fallecieron: uno anti-P negativo (meningitis herpética) y otro anti-P positivo fuerte (mielopatía).
Durante el seguimiento, síntomas constitucionales (p=0.010) y serositis (p=0.055) fueron más frecuentes en los pacientes anti-P positivos.
Anti-P no se asoció a compromiso NP, miositis, manifestaciones cutáneas, mucosas, articulares, renales, gastrointestinales, hematológicas, inmunológicas, cardiológicas, pulmonares, SAF, hipocomplementemia ni anticuerpos antinucleares.
Conclusión: