ENCUESTA SOBRE VENOPUNTURAS EN PACIENTES CON ARTRITIS REUMATOIDEA
Retamozo C1, Sequeira G2
1 M.A.S Salud. Salta (Capital) 2C.D.S. San Miguel. Provincia de Buenos Aires
Introducción: los pacientes con Artritis Reumatoidea (AR) deben llevar a cabo análisis de laboratorio con cierta frecuencia, acorde a la actividad de la enfermedad y la terapia elegida. Las venopunturas no están exentas de complicaciones (hematomas, infecciones, etc). La mala experiencia tras una extracción puede acentuar el miedo o la ansiedad asociadas a las extracciones e incluso generar fobias.
Objetivos: determinar la frecuencia de extracciones de sangre en pacientes con AR, la frecuencia de complicaciones y explorar si ello genera adaptación o cambios en las actitudes de los pacientes con AR hacia las extracciones de sangre.
Materiales y métodos: se realizó una encuesta en pacientes con AR (4 o mas criterios ACR) y personas sanas (personas que vinieron a dar sangre en forma espontánea). Se les preguntó acerca del número de extracciones de sangre sufridas en el último año, la frecuencia de complicaciones asociadas a la venopuntura (desvanecimiento, hematoma, infección o dolor mayor de 1 día de duración en el sitio de una venopuntura) y acerca de la sensación de miedo, ansiedad, dolor o insomnio la noche previa a la extracción. Se interrogó acerca de si alguna vez habían cancelado una cita por temor a la extracción. Por último se preguntó a los pacientes si estaban acostumbrados a las extracciones de sangre. Se utilizó estadística descriptiva; T Student para comparación de promedios; Mann Whitney para medianas y Chi2 para variables nominales.
Resultados: se encuestaron 47 pacientes con AR y 43 controles de similar edad, sexo y nivel de educación. Los pacientes con AR tuvieron en el último año una mediana de 5 extracciones vs 2 de los controles. (p <0.001). Los pacientes con AR mencionaron alguna complicación en relación a la venopuntura en 49% de los casos vs 53% de los controles (p 0.8). Los controles mencionaron una mayor frecuencia de desvanecimiento (controles 14% vs 6% AR; p 0.4) y las AR una mayor frecuencia de hematoma en el sitio de punción (45% vs 35% en controles; p 0.5). El dolor mayor de un día en el sitio de punción fue 10% en controles vs 13% en AR. La infección en el sitio de la punción fue infrecuente (0% en controles vs 2% en AR). La necesidad de múltiples pinchazos (más de 1) para sacar una muestra de sangre fue 28% en controles vs 34% en AR. Las diferencias no fueron estadísticamente significativas.
No hubo diferencias en la cuantificación del dolor asociado a una venopuntura (en una escala de 0 a 100) en AR vs controles (0 mediana en AR vs 10 mediana en controles; p 0.4). Proporciones similares de controles y AR manifestaron ansiedad, miedo, dolor y dificultad para dormir la noche previa a la extracción. Solo 1 caso control declaró haber cancelado una visita por miedo a la extracción de sangre. Los pacientes con AR declararon estar acostumbrados a los pinchazos asociados a las extracciones de sangre en un 94% de los casos vs 77% de los controles (p 0.04).
Conclusiones: a pesar de que los pacientes con AR sufren 2,5 veces más extracciones de sangre que las personas sanas no se observó que las mismas estén asociadas a significativas complicaciones o generen mayor ansiedad, miedo, dolor o insomnio en los pacientes. Probablemente los pacientes con AR se adapten a esta mayor frecuencia de extracciones de sangre.